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lunes, 3 de junio de 2019

UNA FECHA PARA LA HISTORIA DE HUÉRCAL Y OVERA



Publiqué un artículo en el libro de la Feria de Huércal-Overa del año 2017, con
el nombre “Fechas claves en la historia de Huércal-Overa”. Dicho texto trataba
de explicar que, se entienden por fechas claves en la historia de un territorio o
de una población aquellas que supusieron un cambio radical en la esencia de
su devenir histórico. Estas fechas supusieron un cambio radical en la fisonomía
de la población, de la cultura, y de la geografía política.
Dentro de los cambios radicales de la cultura, debemos entender la religión
(incluida la Semana Santa), el idioma y la gastronomía actual, muy basada en
el ganado porcino y en el vino.
El último cambio histórico drástico se produjo con la reconquista castellana del
valle del bajo Almanzora, cuando los Reyes Católicos tomaron posesión de
Vera, Overa y Huércal a mediados del mes de junio del año 1488.

El problema para celebrar este acontecimiento histórico era que los
historiadores no habían fijado con precisión la fecha. Nuestro paisano Enrique
García Asensio en su magistral “Historia de la villa de Huércal-Overa y su comarca”
(1908, 361) cita, siguiendo los cronistas, contemporáneos de los hechos, Hernando de
Pulgar y Alonso Palencia, que Overa y Huércal, se reconquistaron, después de Mojácar
y como consecuencia de la reconquista de Vera, el 10 de junio de 1488. Esta hipótesis
ha sido seguida también por los historiadores Ángel Tapia Garrido, en su monumental
Historia de Almería, y por Juan Francisco Jiménez Alcaráz, en “Huércal y Overa: de
enclaves nazaríes a villas cristianas”.

Sin embargo, creemos que estamos en condiciones de precisar el día en que Overa y
Huércal se entregaron pacíficamente a los reyes de Castilla. El análisis detenido de las
cartas del marqués de Cádiz a la reina Isabel la Católica, nos proporcionan los indicios
necesarios:
- La marcha del ejército castellano, al mando del marqués de Cádiz, para rendir
Vera, salió de Lorca, y tras pasar por el paso natural de la Fuente de la Higuera,
asentó sus reales entre Vera y Guadix, para cortar el socorro del rey granadino
El Zagal, que estaba en Cantoria. El lugar que todavía guarda el topónimo de El
Real.
- La fortaleza de nazarí de Huércal volvió a estar otra vez aislada. Como lo
estuvo, entre los años 1436 y 1446, cuando los lorquinos se apoderaron de todo
el bajo Almanzora (excepto Huércal) y en 1486 cuando el rey granadino El
Zagal, se apoderó de Almería y Vera, mientras que el castillo de Huércal, siguió
reconociendo la autoridad de su sobrino Boabdil.
- Carta del marqués de Cádiz a la reina Isabel, escrita el martes 10 de
junio en Vera: Nuestro señor llegó hoy martes a hora de comer. Y
llevamos al alcaide a besar las manos de su alteza. Y después a la hora
de vísperas, salieron todos los moros principales de la ciudad, a los
cuales su alteza mandó nos entregara la fortaleza, y se hizo así, y cierta
gente nuestra está apoderada en ella… Así mismo, se entregó la
fortaleza y villa de Las Cuevas, y su alteza mandó a Juan de Benavides
la fuese a recibir. Y mañana, Dios queriendo, se han de entregar cinco o
seis fortalezas de esta comarca, que ya está asentado.
- Otra fuerte, también contemporánea, lo confirma: Y otros cinco o seis
lugares cercanos a esta ciudad (Vera) se dieron luego al rey… Ayer vino
el alcaide y los principales moros de la villa (Mojácar), y dieron
obediencia a vuestras altezas, y por ser tarde, no fueron a entregar la
fortaleza hasta hoy jueves.
- El rey, de Castilla después de amagar sobre Almería, asentó su real en
la boca del río Almanzora, al día siguiente, martes 3 de julio, lo hizo en
Oria, que ya se había entregado (sin especificar fecha), y al día siguiente
fue a Cúllar, que también se había rendido.

Conclusiones.
- El martes 10 de junio se entregaron, a los Reyes Católicos, las
fortalezas y villas de Vera y Las Cuevas.
- El miércoles 11 de junio se entregaron cinco o seis lugares sin
identificar, próximos a las fortalezas anteriores.
- El jueves 12 de junio se entregó Mojácar.
- Sabemos también que las fortalezas de Tabernas y Purchena se
entregaron el día 17 de junio. Sorbas debió hacerlo el mismo día, y
nunca antes que lo hiciera Mojácar.
- Los cinco o seis lugares sin identificar, tienen que estar entre Vera y
Purchena, y por las relaciones de nombres de villas y fortalezas citados
por los cronistas tienen que ser: Overa, Huércal, Zurgena, Albox y
Cantoria.
- Oria y Fines serían dudosos, pero estimamos, por sus situaciones
geográficas, sus rendiciones debieron de ser simultáneas a la de
Purchena y, sobre todo, de Vélez Rubio, seis días después, según carta
de ese día del marqués de Cádiz a la reina Isabel.


Salvador Fontenla Ballesta

sábado, 23 de febrero de 2019

LA DIVISIÓN AZUL NO MERECE REPROCHE.


La embajada de Rusia en España ha hecho pública una réplica a la redacción del periódico ABC, por un artículo publicado el 18 de este mes, titulado “La última batalla de la División Azul”, en referencia a la batalla de Krasny Bor del 10 de febrero de 1943.
La embajada rusa puntualiza que no se debe olvidar el contexto histórico de la participación de la División Azul en el Frente del Este, afirmando literalmente que “no es ningún motivo de orgullo ayudar a los nazis mantener el asedio (el de Leningrado) que duró 872 días y costó casi un millón de vidas de los ciudadanos de Leningrado.
Como consideramos que este comentario es un reproche injusto y va contra el prestigio militar de la División Azul, que realizó la mayor gesta militar de España en el siglo XX, puntualizamos con las siguientes observaciones:
1º.- Polonia era una nación soberana en el año 1939, situada entre dos potencias militares expansionistas. La URSS en vez de mantener Polonia como un glacis defensivo, la invadió de la mano de sus aliados nazis, y se la repartieron. Así dejó su frontera occidental directamente expuesta a una agresión de los nazis, que fue lo que ocurrió.
2º.- La División Azul no fue a combatir al lado de los nazis, sino a luchar contra los comunistas, como indica su verdadero nombre: DIVISIÓN ESPAÑOLA DE VOLUNTARIOS PARA LUCHAR CONTRA EL COMUNISMO. Lo demuestra que no combatiera en ningún otro frente, que no fuera el de la URSS
3º.- La batalla de Krasny Bor fue una heroica victoria defensiva de la División Azul, contra el Ejército Rojo que contaba con una aplastante superioridad numérica y de potencia de fuego.

EN RESUMEN: Que estamos muy orgullos de la División Azul tanto por su brillante actuación militar en combate, por su ejemplar comportamiento con la población civil (incluida la judía) y por su ejemplar proceder con los numerosísimos prisioneros de guerra rusos que hizo (no sé si les sonará Katyn…).




jueves, 31 de enero de 2019

El genio militar de Franco (1)

El genio militar de Franco (1). Explotar los errores del enemigo. Por Salvador Fontenla Ballesta


La guerra es una lucha de voluntades, en la que una trata de imponerse a la otra. También se puede considerar como libertad de acción. Dentro de la dinámica de la guerra, es de vital importancia saber aprovechar, de forma oportuna, los errores que brinda el enemigo, porque es donde mejor presenta su Talón de Aquiles.
Franco como Generalísimo fue el responsable del planeamiento estratégico, de la organización y adiestramiento táctico de un ejército como herramienta eficaz para ejecutar sus planes. Desde el punto de vista estratégico supo explotar los errores de sus enemigos, y lo hizo de forma magistral.
Podemos poner varios ejemplos, pero trataremos ahora de dos: batalla de Teruel y batalla del Ebro.

La batalla de Teruel.
Liquidado el Frente Norte por el Ejército Nacional (EN), el fiel de la balanza se inclinaba decididamente sobre este. El Ejército Popular de la República (EPR) necesitaba urgentemente algún éxito, para contrarrestar tan duro quebranto.
El EPR aprovechó la parada operacional del EN, para reorganizar su masa de maniobra y hacer los correspondientes desplazamiento de tropas y logísticos. La masa de maniobra del EPR seguía concentrada en el Frente de Aragón, donde había fracasado en su contraofensiva de Belchite para detener el avance del EN en el Norte.
El objetivo elegido fue la ciudad de Teruel, próximo a su masa de maniobra, y considerado un objetivo fácil, porque estaba situada en un saliente, amenazado por los flancos, deficientemente guarnecidos.
La ofensiva del EPR consiguió conquistar la ciudad turolense, después de una dura lucha, en unas muy duras condiciones climáticas. Esta conquista fue explotada por el gobierno del Frente Popular, exaltando exageradamente la victoria a niveles nacionales e internacionales.
Pero, el general Rojo había cometido graves errores de evaluación y en el planeamiento de la ofensiva:
  • No consideró que la masa de maniobra del EN estaba muy próxima, y que acudiría con rapidez al nuevo teatro de operaciones.
  • Después de ocupada la ciudad retiró prematuramente fuerzas, sin haber consolidado el frente. La fuerza que dejó fue insuficiente ante la contraofensiva nacional.
Además también cometieron errores tácticos:
  • Una vez más (como en Brunete y Belchite) emplearon demasiadas fuerzas y tiempo en conquistar Teruel, en vez de consolidar las posiciones alcanzadas y sus flancos.
  • Iniciada la reconquista de la ciudad de Teruel por el EN, su defensa fue muy débil. Su comandante militar de la plaza (Campesino) huyó de ella, dejándola abandonada a su suerte.

La conquista de Teruel fue una victoria pírrica para el EPR, porque su desgaste fue brutal. Ocasión que aprovechó Franco para enfrentar a las dos masas de maniobra en Teruel y sus alrededores. El resultado fue devastador para el EPR:
  • Supuso la destrucción de su masa de maniobra, que ya no se recuperaría.
  • Este desfondamiento permitió la fulminante ruptura del frente por los nacionales, la llegada al Mar Mediterráneo y partir en dos el territorio enemigo.

La batalla del Ebro.
La batalla del Ebro fue una insensata aventura del general Rojo, apremiado por la angustiosa situación de su Ejército de Levante, que ponía en peligro la caída de Valencia y con ella, toda la costa levantina, embolsando a los ejércitos del Centro, Andalucía y de Extremadura, privándoles de los recursos agrícolas de las huertas valencianas y murcianas.
El EPR en Cataluña aprovechó el respiro que le proporcionaba el bando nacional, al dirigirse contra Valencia, para reorganizar otra masa de maniobra, lo que consiguió en poco tiempo, pero con mala calidad, al tener que movilizar a reemplazos muy jóvenes y muy mayores, poco motivados y con escasa capacidad combativa.
El paso del río Ebro por el EPR estuvo minuciosamente preparado pero, más allá, no tenía ninguna otra finalidad estratégica o táctica:
  • No podía destruir al Ejército Nacional, ni a una parte sustancial de él, puesto que no estaban frente al cruce del río.
  • El objetivo real era establecer una fuerte cabeza de puente en Gandesa, y ponerse a la defensiva, porque no tenía unidades suficientes ni capacitadas, para aventurarse ofensivamente fuera de ese radio de acción.
  • La zona donde iba a operar estaba mal comunicada, tenía una orografía escabrosa y no tenía ninguna población importante. Su ocupación táctica no conducía a ningún objetivo estratégico, ni sobre el terreno ni contra el enemigo.

Entonces fue cuando el EPR cometió otro gran error, en vez de repasar el río, decidió defender a toda costa el terreno ocupado. Era una decisión que habría suspendido en cualquier escuela de estado mayor:
  • Era una temeridad empeñarse en una batalla defensiva con un fuerte obstáculo natural en la espalda (de las características del Río Ebro) y con manifiesta superioridad aérea enemiga.
  • Las principales presas del río, estaban en manos del EN, que podía provocar desembalses de agua, calculados para dificultar el paso por el citado río.
  • Si la finalidad era ganar tiempo, mejor hubiera sido la defensiva, que requiere menos medios y menos capacidades.

Franco aprovechó la oportunidad que le presentaban en bandeja para destruir a la masa de maniobra del enemigo y su voluntad de lucha, y acabar más rápidamente la guerra. Como así fue, con una victoriosa batalla de desgaste que dirigió personalmente.

Conclusiones.
Es un error historiográfico considerar, para mermar la figura militar del Caudillo, que la iniciativa fue siempre del EPR y que Franco fue a su remolque. Solamente lo hizo, y de forma parcial en Brunete, donde reforzó a sus fuerzas, pero sin retirar del frente Norte el grueso de su masa de maniobra.
Las otras contraofensivas del EPR (Granja, Huesca, Belchite, Balaguer y Peñarroya) no le hicieron cambiar los planes, como pretendían, porque las valoró debidamente y continuó con las operaciones previstas. El EPR, sin embargo, en Teruel y el Ebro, cometió graves errores, estratégicos y tácticos, que Franco hábil y rápidamente explotó para desfondarlo en Teruel, y destruirlo en el Ebro.




lunes, 21 de enero de 2019

EJÉRCITO NACIONAL CONTRA EJÉRCITO POPULAR DE LA REPÚBLICA


Una historia táctica de la Guerra Civil española

Autor: Salvador Fontenla Ballesta
Editorial: Fajardo El Bravo (Lorca, Murcia), 2018. ISBN 978-84-946195-7-1
Tapa blanda con solapas, 180 páginas tamaño 17x24, 14 fotos, 4 mapas. Precio 18 €.

El General de Brigada (R) de Infantería Fontenla Ballesta expone en esta original obra un análisis militar completo de los factores tácticos, estratégicos e incluso filosóficos de aquella guerra.
Pero, ¿se puede hablar de obras originales cuando el tema objeto de la misma ha sido tratado en miles de libros? Pues, sí, desgraciadamente, porque faltaba una obra en la que se analizaran los aspectos históricos de fechas, lugares, personas  y resultados, es decir, los hechos, junto a sus motivaciones, preparación y conducción desde la óptica del arte militar, del arte de la guerra. Y ello con afán no meramente de comprensión de lo sucedido, sino buscando sintetizar las enseñanzas militares que se desprenden.
Desde las excelentes monografías del Servicio Histórico Militar dedicadas a la Guerra de Liberación, puede decirse que no había aparecido una obra que buscara, y consiguiera, analizar no solo los planes de operaciones y el desarrollo de todas las batallas, sino todo lo que envolvió a las mismas, desde el momento y circunstancias en las que se originaron (el “ambiente”, la “situación”, el terreno y los medios enfrentados). Es decir, tanto lo que pudiéramos denominar el esqueleto, como “el alma” de las mismas, lo que algunos llaman el “mecanismo de la batalla”, que incluye a las acciones previas de información, decepción y generación de una idea genérica de cómo enfocarla.
Hemos dicho Guerra de Liberación intencionadamente, porque uno de los aciertos del autor es analizar incluso el nombre de esa guerra, que no fue ni mera ni fundamentalmente civil. Y otro acierto, no menor, es el recordar y desentrañar los principios fundamentales del arte de la guerra, como paso previo a aplicarlos, en un ameno análisis de los choques armados de la misma.

Libro fundamentalmente basado en los ejércitos de tierra de ambos contendientes, pero sin olvidar a los otros, es básico para el que quiera conocer mínimamente el cómo y el por qué de los resultados  de las batallas. Es, además de un magnífico vademécum de datos militares y de todo tipo. Ni en las academias militares, en gran medida por autocensura y por el complejo de lo políticamente correcto, se pueden encontrar estudios que se le comparen, siquiera parcialmente.

Nuestra patria, que fue fecunda en creadores de tácticas y estrategias militares hasta un pasado no muy lejano, y, consecuentemente, cuna de analistas sobre estos temas, está actualmente, y más desde el atroz imperio de la “memoria histórica”,  huérfana de ensayos militares brillantes, originales y veraces, por lo que es un auténtico placer este tan inusual “milagro”.
Felicito efusivamente al autor y hago votos por su éxito.

José María Manrique García.
Coronel de Artillería (R)  diplomado de Estado Mayor e historiador.



miércoles, 16 de enero de 2019

EL AVIADOR RUSO SOVIÉTICO.




El escritor Arturo Pérez Reverte en su columna periodística patente de corso, ha publicado la existencia de una tumba de un piloto soviético, sin identificar, enterrado en un campo cerca de Escalonilla (Toledo), en el año 1936. Este piloto formaba parte del contingente de asesores, aviadores y carristas que combatieron con las fuerzas del gobierno del Frente Popular.

Hace referencia a los también pilotos soviético sepultados, de forma anónima, en el cementerio municipal de Santa Cruz de la Zarza (Toledo), nombres que han podido salir del anonimato gracias a la labor de investigación de la Fundación Indortes.
El caso del aviador ruso derribado y enterrado en Escalonilla era ya conocido, y según la tradición oral había sido derribado por el piloto nacional Joaquín García Morato. Luis Avial Bell y Luis Moya Pimentel, colaboradores de la Fundación Indortes, reconocieron el terreno, en noviembre de 2003, en busca del citado enterramiento, sin resultados positivos.

Reconocimiento del Terreno.
La información con la que contaban, Moya y Avial, era que cuando las tropas nacionales avanzaban hacia Madrid, después de sobrepasar Torrijos, fue derribado un avión de bombardero enemigo por García Morato, que se estrelló en las cercanías de Escalonilla (Toledo). Dos de los tripulantes salieron del avión y uno se entregó, pero el otro huyó y fue tiroteado, pero finalmente se vio rodeado y se pegó un tiro. Lo enterraron en el mismo lugar donde murió, que llamaron la vaguada del ruso. El otro que se entregó, declaró que era checo; y por la tarde llegó García Morato en un coche y se lo llevó con él.

Los dos investigadores contactaron personalmente con un testigo presencial de los hechos, D Luis Gutiérrez, y que no tuvo inconveniente en acompañarlos para enseñarles los lugares.

El testigo tenía entonces 11 años, y estaba con otra persona en la cota 528, a menos de 1 km al SO, y según se versión:
Los aviadores no habían caído con el avión, sino que habían saltado antes en paracaídas; eran dos o él vio a dos. El avión llegó a lo largo del arroyo, desde el oeste, estrellándose solo. No sabe explicar por qué los paracaidistas habían caído tan al este si venían del oeste y habían saltado antes del avión. Lo que se puede explicar porque el avión, sin control, cayó rápidamente, mientras que los paracaídas de los pilotos serían desplazados por el viento del oeste.  Preguntado, dijo que el avión era “de un ala”.

En seguida llegó gente armada y de la guardia civil y uno de los aviadores se entregó sacando un pañuelo blanco, pero el otro comenzó a correr hacia el este; había bastante gente y le tiraban desde la loma al norte del arroyo, por tanto, comenzó a subir por una vaguada hacia el sur. Después, al piloto se le encontró muerto de un disparo y supusieron que se había pegado un tiro al verse rodeado.

Señaló que el piloto estaba enterrado en un bancal con juncos, llamado Matajunquera, en el centro de una vaguada. Averiguaron o alguien dijo que era ruso y ahora la llaman “la vaguada del ruso”.

Al otro aviador le quitaron la cazadora de cuero y le llevaron al pueblo. Por la tarde, llegó el mismo García Morato en un coche; creen que venía de Talavera; el testigo cuenta que estuvo junto a él. La Guardia Civil le dio novedades de lo ocurrido y le llevaron al aviador que había declarado que era checo. Morato hizo que le devolvieran la cazadora cuando la vio, diciendo “esto es suyo” y se lo llevó en su mismo coche.

Luis Moya recopiló, a continuación, más datos:
Una reseña sobre el aeródromo de los nacionales de Barcience dice: El 7 de diciembre de 1936 se llevó a cabo un ataque aéreo por parte de una formación de aviones republicanos biplazas Polikarpov R-5 que fueron repelidos por cazas Fiat tripulados por aviadores italianos que lograron alcanzar a uno de ellos y fue a estrellarse en un campo de Escalonilla. Un piloto soviético sigue allí soterrado, junto con su aparato, en la zona agrícola conocida como “El Paraje del Ruso”

Descartando al teniente bielorruso, Pavlovich Dombrovskii, Fyodor derribado el 6 Dic.1936 sobre Talavera de la Reina, porque está enterrado en el cementerio de Santa Cruz de la Zarza, como consta en los archivos rusos, según la embajada de Rusia en Madrid.

El diario del capitán García Morato de esos días no se aounta ningún derribo:
6 Dic.36.- Escuadrilla “Fiat“. Protección “Romeos” y vigilancia del frente de Madrid, combatiendo con dos “Boeing” de caza.
7 Dic.36.- Patrulla “Fiat”. Alarma sobre Torrijos.
7 Dic.36.- Patrulla “Fiat”. Vigilancia sobre Torrijos.

Conclusiones.
Consecuentemente de lo anterior, se deduce que son dos casos diferentes que por coincidencia temporal y la tradición oral han llevado a confusión.

En ambos casos se trata de aviones soviéticos, escuadrillas de bombarderos ligeros Policarpov R-5 ‘Rasante’, que despegaron desde Santa Cruz de la Zarza el 6 de diciembre de.1936, para atacar Talavera de la Reina (3 aeródromos). Sobre Talavera o en los viajes de ida o vuelta fueron interceptados por aviones nacionales Fiat CR-32, probablemente italianos del campo de Barcience (Toledo), que  hirieron al piloto teniente Dombrovskii que consiguió llegar a su campo y aterrizar, pero falleció por sus heridas al día siguiente. Como era costumbre, fue enterrado por sus camaradas por la noche en el cementerio de Santa Cruz.

El mismo día o al día siguiente (7 diciembre) los R-5 de la misma u otra escuadrilla, probablemente del mismo campo de Santa Cruz volvieron para atacar otros objetivos en el Tajo o al aeródromo de Torrijos/Barcience, exactamente a 92 km al oeste del suyo. Sobre el campo de Barcience, o sus proximidades fueron atacados por aviones Fiat CR-32, pilotados también por italianos, que averiaron al menos a uno de los Rasantes que se desvió hacia el suroeste, saltando los dos tripulantes en paracaídas y cayendo el avión al sur del pueblo de Escalonilla (a unos 8 km de Torrijos); de los tripulantes, uno se entregó, al parecer checo, y el otro, al parecer ruso, intentó escapar pero fue perseguido y muerto por disparo de sus perseguidores o suicidado, y probablemente enterrado allí mismo.

Estos aviones rusos resultaron ser muy lentos y, por tanto, muy vulnerables a la caza enemiga, por lo que terminaron siendo destinados para bombardeos nocturnos, donde podían tener mejor defensa.

Consta en la base de datos de la Fundación Indortes  que el teniente navegador Alexander Talov (a) Andrelovich, natural de Rusia en 1908. Fue derribado en Torrijos, zona enemiga, el 06 de diciembre de 1936[i].

Consecuentemente se estima que ambos aviadores soviéticos fueron derribados el mismo día, 6 de diciembre de 1936., y el que, al parecer, sigue todavía enterrado en el lugar donde saltó en paracaídas fue Alexander Talov (a) Andrelovich.

El aviador que fue hecho prisionero era el capitán Gueorgui Nikolaevich Tupikov (Tijonov), que no era checo sino caucásico (Pyatigirsk 1907), y jefe del grupo de bombardeo. Fue canjeado, el 20 de junio de 1937 (en un canje de dos pilotos soviéticos por tres alemanes). Posteriormente participó en la guerra ruso filandesa, y en la Segunda Guerra Mundial, donde combatió en la misma zona que la División Azul (San Petersburgo – Novgorod). Alcanzó el grado de coronel general del Ejército del Aire de la URSS. Falleció en Moscú, en el año 1961.

El hecho que fuera el capitán García Morato el que se hiciera cargo del piloto, derribado y prisionero, porque era muy buena la presa cobrada, pero fue el motivo que le apuntaran el derribo del avión ruso, pero ya hemos visto que fueron aviadores italianos. Es de destacar el trato correcto que se tuvo con el prisionero, y caballeresco por parte del laureado aviador español.

Fundación Indortes.



[i] Fundación Pablo Iglesias. Los rusos en la Guerra Civil. Madrid 2009, pág. 407




domingo, 13 de enero de 2019

EL CREDO LEGIONARIO


Desde que me incorporé a La Legión, hace más de cuarenta y cuatro años, después de haber servido veinte años en ella y de seguir en contacto con sus Tercios, desde que dejé el Servicio activo, ha sido una constante oir, dentro y fuera de La Legión, la frase: “La Legión no es lo que era”. Siempre me he mostrado en desacuerdo con ella, porque considero que, salvando inevitables circunstancias ambientales, La Legión, seguramente la Unidad militar que más reformas ha sufrido, sigue siendo lo que era, no la mejor Unidad del Ejército, sino la que tiene la vocación de estar entre esa mejor Unidad y el enemigo y esto es así porque los legionarios, el mejor capital de La Legión, siguen imbuidos de los Espíritus del Credo Legionario.

Nadie mejor que el propio fundador de La Legión y autor del Credo, para definirlo: ”El Credo Legionario es la base espiritual de La Legión, médula y nervio, alma y rito de ella, La Legión es también religión y sus oraciones están en él comprendidas: las del valor, compañerismo, amistad, unión y socorro, marcha, sufrimiento, endurecimiento a la fatiga. Compañerismo ante el fuego, y las cardinales: Disciplina, Combate, Muerte y Amor a la Bandera”.

Ninguna de las virtudes recogidas en este Credo, resulta superflua en el combate, por mucho que varíen los medios y procedimientos y esto es lo que hace que La Legión sí siga siendo lo que era, porque partiendo de esta base, el hacer de quien se incorpora a La Legión un buen legionario, no resulta difícil, sea cal sea el puesto que vaya a ocupar y las formas de lucha a que se enfrente.

Hay quienes, incluso dentro de los Ejércitos, no quieren a La Legión, algunos porque no tienen la altura de miras que les permita comprender esa exaltación de virtudes que se exige al legionario, sin comprender que un combatiente dotado de ellas es una garantía en la lucha; otros, porque identifican a La Legión con una determinada ideología política, cuando en sus filas han formado gentes de todas las ideas que, bien mandados, han dado un excelente resultado; sin que ello cierre el catálogo, los hay también quienes califican de obsoletos sus Espíritus, sin percibir que la letra no lo es todo, que hay que ir al fondo de lo que exigen. A estos últimos cabría recordarles que una de las que calificaban de antiguallas, era la parte del Espíritu de sufrimiento y dureza que afirma “hará convoyes” y la primera actuación de los legionarios en misiones internacionales, en la antigua Yugoslavia fue clara muestra de su error, pues se hicieron muchos miles de kilómetros de convoyes.

Lo que tienen de común todos los que cuestionan La Legión, es la idea clara de que el punto en el que se la debe atacar es precisamente su Credo y así todas las ofensivas contra ella han ido dirigidas a tratar de suprimirlo o variarlo, ello es la mejor demostración de que el legionario es el mismo ayer, hoy y siempre, con las lógicas características que diferencian a los jóvenes sanos de cada época.

En estos momentos en que la tropa de todas las Unidades del Ejército es profesional y de eficacia contrastada en todas las misiones en que coinciden con soldados de naciones con unos medios muy superiores a los nuestros, sigue destacando el legionario de tal forma que todos los gobiernos, cualquiera que sea su color, han contado con las Unidades de La Legión como pioneras en los múltiples compromisos a que nuestra pertenencia a las distintas alianzas nos ha obligado y La Legión, precisamente por contar con ese Credo promulgado hace casi cien años, ha sabido responder con su habitual estilo.

Juan I. Salafranca Álvarez
Coronel de Infantería ®

viernes, 14 de diciembre de 2018

Paradojas de las fidelidades.


Paradojas de las fidelidades.
Fernando Álvarez de Lara

Los medios de comunicación social han difundido que más de 1000 militares retirados firmaron un escrito (que no manifiesto) defendiendo la figura histórica de Franco, como militar y como generalísimo de los ejércitos de España.

Acción que no le ha gustado nada al gobierno del PSOE, porque está tratando con tanto celo y rapidez de sancionar a militares en la reserva, sujetos todavía a la jurisdicción militar y que se adhirieron al citado comunicado. Es una grotesca y esquizofrénica paradoja porque un gobierno del PSOE condecoró a los oficiales de la UMD, separados del servicio, por un delito muchísimo más grave como fue tratar de dar un golpe de estado, a imitación del golpe comunista de los capitanes del 25 de Abril de Portugal, cuando España estaba al borde de entrar en guerra con Marruecos.

La intención primera del ministerio, parece ser, fue imputarles la falta de exaltación de l Generalísimo Francisco Franco, pero pasado el primer improvisado ímpetu y viendo que legalmente no es posible, parece ser que se decantan por el de quebrantamiento de la neutralidad política, lo cual es más que dudoso, porque el escrito solo hace constar un hecho real, y no entra en valoraciones, sino que por un principio de lealtad al antiguo jefe, que ya no puede defenderse, y que además tiene la consideración oficial de héroe, por estar en posesión dos Medallas Militares Individuales y de la Cruz Laureada de San Fernando, como jefe de ejército vencedor.

Otra paradoja es que solo hayan “empapelado” a los oficiales en la reserva, y no a varios generales también firmantes y en la misma situación legal de reserva, que habrían cometido la mismísima falta. Prueba de ello es que, en principio, fue un teniente general del ministerio de la defensa el que empezó a citar y tomar las primeras declaraciones, porque si no hubiera sido suficiente un oficial de menor rango.

Si el escrito hubiera sido redactado por militares de rango inferior, y no por generales, es indudable, y lógico, que el número de firmantes hubiera sido muchos menor. Pero el prestigio y la ascendencia moral de los generales participantes, autenticas referencias éticas, especialmente los que también están en la reserva, ha ido una fuerte motivación y estímulo para que otros oficiales, en la misma situación, se sumasen a la propuesta. Sería extraordinariamente inconcebible que un capitán hiciera un motín con su compañía, se castigara a esta y a su jefe ni siquiera se le molestase.

La lealtad debe ser ascendente y descendente, y en consecuencia los generales que en la reserva han firmado (algunos verdaderos príncipes de la milicia) deberían dar un paso al frente y presentarse a la ministro de Defensa y autoinculparse. Se lo debe exigir su propio honor y espíritu, y el prestigio de la institución, antes que lo mancille civiles metidos a aprendices de brujo.





miércoles, 7 de noviembre de 2018

PILOTOS SOVIÉTICOS EN SANTA CRUZ DE LA ZARZA (TOLEDO).



S. Fontenla B.

Tras el Alzamiento militar de 1936 y mediante un bando de confiscación de tierras, de septiembre del mismo año, y con el concurso obligado de todos los agricultores de Santa Cruz de la Zarza (Toledo), se habilitó un aeródromo militar, en las inmediaciones del pueblo.
Stalin decidió apoyar a la organización armada del partido comunista español y no al resto de las milicias del Frente Popular (anarquistas y socialistas). La URSS envío asesores, tanques y aviones, con sus respectivos tripulantes, y abundante armamento y municiones, previo pago de su importe, a precios de usura, y pagados con todo el oro del Banco de España.
Un escuadrón de pilotos rusos, se asentó en Santa Cruz como base de operaciones, donde permanecieron más de dos años, y combatieron principalmente sobre el valle del Tajo y Guadalajara.
La convivencia con la población civil fue modélica, por varias razones. El comandante soviético prohibió e impidió que siguieran los asesinatos, con la indicación que el que quisiera meter tiros se fuera al frente. Los productos alimenticios los compraban, mediante el pago de su importe, en vez de confiscarlos como hacían los milicianos. El trato con la población civil fue correcto, hasta el punto que protagonizaron dos bodas con vecinas santacruceras.
Todo lo anterior, a pesar de que el 26 de noviembre de 1937 uno de los aviones soviéticos dejó caer accidentalmente una bomba sobre una casa situada en la calle de la Cava, provocando cinco muertos. Un depósito de municiones en el pueblo fue también bombardeado por los nacionales en marzo de 1939, sin causar víctimas.

Cuando llegaba algún aviador herido era trasladado a Albacete, pero si fallecía en Santa Cruz, esperaban a la noche y desde el aeródromo era llevado en un camión directamente al cementerio donde, solo con personal soviético, le enterraba en secreto, seguramente por temor a que fueran las tumbas profanadas. Cosa que nunca ocurrió. Parece ser, por tradición oral de los vecinos, los sepultados fueron unos cinco, y se dejaron constancia,  documental o verbal,  de los nombres de los mismos, ni de lugar exactos de sus enterramientos.

MONOLITO A LOS PILOTOS SOVIÉTICOS.
Un monolito en su memoria se erigió en el cementerio de Santa Cruz de la Zarza, en el año 2011 y  a  iniciativa del coronel Gregorio Caballero, natural del pueblo.
El monumento tiene la siguiente inscripción, en español y en cirílico: EN MEMORIA DE LOS AVIADORES MILITARES SOVIÉTICOS CAIDOS EN ESPAÑA DURANTE LA GUERRA CIVIL DE 1936-1939 Y ENTERRADOS EN ESTE CEMENTERIO. A la inauguración asistió el embajador de Rusia. Desde entonces todos los años se les hace una ofrenda floral.

IDENTIFICACIÓN DE LOS PILOTOS SEPULTADOS.
La Fundación Idortes (FI) tiene, entre sus objetivos, la localización, identificación y repatriación de los combatientes españoles caídos en el frente del Este, encuadrados en la División Española de Voluntarios para Combatir el Comunismo, más popularmente conocida como División Azul.
La FI hace una campaña anual en Rusia, para lo que cuenta con la desinteresada colaboración de las autoridades rusas nacionales y locales, y también de la población civil rusa. La FI en agradecimiento de estas colaboraciones decidió identificar y documentar a los pilotos soviéticos sepultados en el cementerio de Santa Cruz de la Zarza.

Consultados los archivos españoles, se ha documentado al personal soviético que participó en nuestra contienda, así como a todos que, por una causa u otra, fallecieron en España. Desde esta base de partida se descartaron los que habían sido derribado en territorio enemigo, y por tanto no pudieron ser recuperados y enterrados en Santa Cruz. Del resto se dio la circunstancia que citaban sus lugares de enterramientos, y sin embargo no estaba, entre ellos, Santa Cruz de la Zarza. El resultado de los sucesivos descartes fueron seis, que coincidían prácticamente con los datos numéricos que se conocían, dándolo por buenos con unas probablilidad del 90%.
Este listado se grabó en una estela de granito gris, y se colocó ante el monolito, 5 de mayo de 2017 y con la asistencia del embajador de Rusia en España. El resultado fue la siguiente relación nominal y vital:

Kabanov, Isaak Trofimovich
Técnico militar de 2ª categoría. Técnico de armamento.
Nacimiento 1904
Llegada a España: 11-1936.
Fallecimiento: 25-11-1936
Causa: a consecuencia de heridas graves.

Dimitri Lesnikov, Artamonovich
Teniente piloto
Nacimiento: Ucrania 1907
Llegada a España: 11-1936.
Fallecimiento 19-06-1937
Causa: durante la prueba de un motor.

Orzhanov, Vasili Matveievich
Teniente Mayor piloto de un caza Il-16
Nacimiento 1910
Llegada a España: 21-05-1937.
Fallecimiento: 02-06-1937
Causa: vuelo de entrenamiento.

Ivan Roschin, Vasielevich
Teniente piloto de bombardeo ligero SB Túpolev
Nacimiento 1909
Llegada a España: 11-1936.
Fallecimiento: 12-11-1936.
Causa: accidente.

Yakov Serov, Petrovich
Teniente piloto ametrallador, radio de bombardeo ligero SB Túpolev
Nacimiento 1913
Llegada a España: 11-1936.
Fallecimiento: 12-10-1936
Causa: accidente aéreo.

Alexander Streikov, Vasilievich
Capitán piloto, jefe de escuadrón
Nacimiento 1906
Llegada a España: 11-1936.
Fallecimiento 28-04-1937
Causa: durante un vuelo de entrenamiento, se le cayeron las alas al avión.

Rectificaciones por la embajada de Rusia.
Posteriormente la embajada Rusia en España y recurriendo a los archivos en Rusia, precisó la información anterior. Confirmando todos los nombres, excepto el de Alexander Streikov, y añadiendo e de los tenientes Fyodor Pavlovich Dombrovskii (de Bielorrusia) y Pyortr Matveyevich Zharskovskry.
La embajada pidió permiso para cambiar la placa con la actualización de los nombres. La Fundación accedió, aunque tiene dudas de las que los nuevos nombres incorporados sean correctos, porque Fiodor fue derribado el 7 de diciembre de 1936, sobre Talavera de la Reina, y Piotr sobre el frente de Guadalajara, el 20 de marzo de 1937, lejos de su base de Santa Cruz de la Zarza.
El 2 de noviembre de este año se hizo la correspondiente ofrenda floral, con la presencia de la nieta y bisnieta del teniente Fyodor, venidas expresamente de Rusia para el acto.





lunes, 8 de octubre de 2018

DEFENSA NACIONAL

No parece inicialmente compleja, ni plantea incertidumbres, la utilización del concepto Defensa Nacional. Las cinco primeras acepciones de la palabra defensa (de las seis recogidas) que incluye nuestro Diccionario de la Lengua, pueden ser aplicadas correctamente al adjetivo nacional. Porque entendemos que España, nuestra Nación, debe ser amparada, librada y protegida; al mismo tiempo que mantenida, conservada y sostenida contra el dictamen ajeno; y que para ello habrá que vedar y prohibir a quienes la amenacen o ataquen, impidiendo o estorbando este tipo de acciones, sin dejar de abogar y alegar a favor de España.

Fijado el concepto, hay que determinar a quién concierne la Defensa Nacional de España, patria común e indivisible de todos los españoles (art. 2 de la Constitución española), constituida en un Estado social y democrático de Derecho (art. 1,1 C.e.), cuya soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado (art. 1,2 C.e.).
Deducimos del texto constitucional que la responsabilidad de la Defensa Nacional corresponde a la totalidad del  pueblo español, como sujeto y titular de la soberanía, que se trata de preservar. Asumir esta responsabilidad de defensa es consustancial con la voluntad individual y colectiva de existencia de España como Nación, que abarca la herencia histórica, la actuación presente y la planificación del futuro. Debilitar o extinguir la conciencia de defensa es el objetivo más eficaz para alcanzar la destrucción de cualquier persona, grupo o colectivo, y por supuesto, una nación que, como la nuestra, supo resurgir en el pasado con el grito popular de “¡Santiago, y cierra España!”, o con la guerra de guerrillas contra el invasor francés.

Lamentablemente, la Constitución española que establece el régimen político de 1978, no sólo está plagada de ambigüedades, equívocos y contradicciones (auténticas bombas de relojería para la convivencia nacional, como los hechos están demostrando), sino que además crea enormes vacíos en cuestiones fundamentales como la Defensa Nacional.

Así, el art. 8 de la Constitución española asigna una importantísima misión a las Fuerzas Armadas, enmarcada de lleno en la Defensa Nacional (“garantizar la soberanía e independencia, de España, y defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”). Pero, sorprendentemente, este artículo se encuentra como perdido, aislado y desconectado dentro de la llamada Carta Magna, y además ha sido -con todo cinismo- orillado y desvirtuado en su interpretación posterior, permitiendo de este modo la carencia de su desarrollo normativo y, en definitiva, convirtiéndolo en algo inoperante al imposibilitar su concreta y puntual aplicación.

Pero más llamativo aún resulta el art. 30 de la Constitución, que afecta igualmente a la Defensa Nacional, cuando en su punto 1 establece el derecho y el deber de los españoles de defender a España. Pues bien, en una flagrante y reiterada infracción de la norma constitucional, este derecho nunca fue protegido o regulado, y el deber ha sido “suspendido” sine die. El descarado incumplimiento de la Constitución se extiende -por si no fuera suficiente- a lo establecido en: el punto 2, obligaciones militares; punto 3, servicio civil; y punto 4, deberes de los ciudadanos en casos de riesgo, catástrofe o calamidad pública.
Como consecuencia de lo expuesto, el ciudadano español, sin discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social, ha sido “legalmente” relegado, alejado y desvinculado de su derecho y deber patriótico y constitucional de defender a España.

Además, contemplamos -con enorme preocupación-  que está siendo política reincidente de los sucesivos gobiernos y demás autoridades regionales y municipales españolas, la ausencia absoluta del fortalecimiento de la conciencia de defensa en nuestra sociedad. En sentido contrario, se fomenta, promueve y protege (a través de la normativa legal y reglamentaria, la educación y los medios de comunicación), cualquier idea, iniciativa o acción que socave, perjudique o ataque  a España, entendida como Estado, Nación o Patria. La separación territorial, en estos momentos, constituye, sin duda, mucho más que una simple amenaza.

Pero, en cualquier caso, es el ánimo y la disposición personal y colectiva, lo que va a calibrar nuestro auténtico espíritu de Defensa Nacional, nuestra disposición al esfuerzo y al sacrificio (si fuera necesario) consecuente con el lema “Todo por la Patria”. Ahora, más que nunca, tenemos que ser conscientes de que España depende de los españoles.
Cuando la Constitución se incumple y se transgrede, el Estado se agrieta, las Instituciones se vacían y parcializan, la seguridad jurídica se difumina, se ataca impunemente a nuestra  Patria desde dentro y desde fuera, y se pone en juego la unidad y la existencia misma de nuestra Nación, o recuperamos la soberanía usurpada y ejercemos nuestra responsabilidad de defender a España, o irremediablemente seremos enterrados con ella.

                                                                                              Artículo Blas Piñar Gutiérrez

domingo, 30 de septiembre de 2018

¿ESTAMOS TODOS? ¡NO¡, ¡FALTAN LOS MUERTOS!



José María Manrique García

Durante la Segunda Guerra Mundial combatieron junto al Ejército alemán en el Frente del Este numerosos contingentes de otras naciones europeas. España contribuyó con las famosas División Azul, Escuadrilla Azul y marinos encuadrados en la Armada germana.
Lógicamente muchos combatientes cayeron en la lucha, y allí quedaron sepultados, sin posibilidades de repatriación, al comenzar la Guerra Fría y a erigirse el Telón de Acero.

Desde la caída del Telón de Acero, a partir de 1990, se iniciaron los trabajos de localización de los cementerios de campaña en el frente del Este, su exhumación y enterramientos en cementerios regulares dignos.
La fundación alemana Volksbund es la encargada de la localización, exhumación y traslados de los restos de sus caídos a cementerios militares y del cuidado de los mismos. Lo que hace con la autorización y colaboración de las autoridades rusas.
Italia firmó un acuerdo con Rusia, por el cual ha repatriado a la casi totalidad de sus militares muertos en los campos de batalla rusos. Estas repatriaciones han recibido, a su llegada a tierra italiana, honores militares por un regimiento de infantería, y en ocasiones señaladas han sido solemnemente presididas por el Presidente de la República.
España es seguramente la única nación que no ha firmado un acuerdo con Rusia para localizar a sus  cerca de 5000 muertos en combate, desperdigados por los campos rusos, para darles una sepultura digna.

El Ministerio de Defensa español eludió hacerse cargo de esta responsabilidad, para lo que alcanzó, en 1994, un acuerdo con la fundación civil alemana Volksbund, mediante un contrato, como si fueran solamente soldados del Ejército alemán. Las exhumaciones identificadas como de españoles, son trasladas al cementerio alemán de Pankovska (Novgorod, Rusia) y repatriados a España, en caso de que haya sido solicitado por la familia y esté fehacientemente identificado.
Las campañas de localización y exhumación de las tumbas de los soldados españoles en el frente del Voljov y de Leningrado (San Petersburgo), desde el año 2013,  han corrido a cargo de voluntarios españoles, que han sufragado todos los gastos.
Estos trabajos de campo en Rusia se ha contado con la colaboración desinteresada de las autoridades rusas y de la población civil.
Pero la situación ha evolucionado, en los dos últimos años de forma desfavorable:
-          El campo de batalla de Krasny Bor (10 de febrero de 1943) donde se estiman quedaron abandonados, sobre el campo de batalla, unos 800 españoles. Actualmente es propiedad de una cooperativa agrícola rusa que exige una importante suma de dinero para prospectar el terreno.
-          Los cementerios de Antonova, Otensky y Novgorod, con un total de unas 125 tumbas, están dentro de terrenos considerados actualmente arqueológicos, en los que hasta hace dos años no pusieron inconvenientes alguno. Sin embargo ahora sería necesario sufragar las excavaciones científicas arqueológicos, con un coste incalculable.

La Cruz de Novgorod.
La Cruz de Novgorod, del siglo XIV, se elevaba sobre la cúpula principal de la catedral de Santa Sofía de esta ciudad. Reliquia histórica y religiosa muy venerada por los rusos. Cuando un intencionado cañoneo soviético dañó gravemente el edificio, derribó y dañó seriamente la Cruz, el día del Corpus Christi del año 1942.
Los zapadores españoles la recogieron, restauraron y se la llevaron a España, donde presidió y tuvo culto en la capilla de la Academia de Ingenieros.

La Cruz de Novgorod fue devuelta a las autoridades religiosas ortodoxas rusas, en el año 2004. La entrega se hizo sin ninguna contraprestación, pero hubo carreras para colgarse medallas y reconocimientos. El ministro Bono, que fue quien la entregó oficialmente dijo en el acto: No vengo a entregar esta Cruz en nombre de España, ni siquiera como ministro de defensa en nombre del Ejército español, vengo en nombre de Cristo. Sin embargo se olvidó de la Obra de Misericordia de enterrar a los muertos.
Cuando las tropas de la División Azul se replegaban de la cabeza del Voljov, un jefe de pelotón preguntó a los suyos si estaban todos, para no dejarse nadie detrás, y un guripa le contestó: ¡No!, ¡faltan los muertos! Y allí siguen.
Se perdió una ocasión única de llegar a un acuerdo con Rusia, no ya la devolución del Oro de Moscú, sino para hacer la obra de caridad de recuperar a nuestros héroes caídos en campaña, entre los que se encuentra 8 laureados y 28 medallas militares individuales.
Los muertos de los combatientes españoles deben de ser responsabilidad histórica de los respectivos ejércitos a los que pertenecieron, como instituciones estatales de la Nación, sin interferencias de los partidos políticos. Para cumplir con el inveterado deber que todo combatiente tiene, plasmado en  Espíritu del Credo Legionario, de no dejar un solo hombre en el campo, y que este sagrado deber no sea una mera retórica (fides militum).






miércoles, 26 de septiembre de 2018

LOS SEPARATISTAS Y EL ALMIRANTE CERVERA


LOS SEPARATISTAS Y EL ALMIRANTE CERVERA
José María Manrique García.

No hace mucho, en marzo de este año, la alcaldesa de Barcelona determinó quitar la calle del “Almirante Cervera” y renombrarla “Pepe Rubianes”, el supuesto “humorista” que ofendió reiteradas veces a España. Constatamos que incluso una ministra de defensa “lució” una camiseta en la que se leía “Rubianes somos todos”  y participó en una manifestación con ese lema.

El cambio de calles se hizo oficial el 15 de abril. Mucha gente de buena fe pero poca información y, sin duda, pusieron el grito en el cielo porque se retirara el nombre de, para ellos, un gran héroe nacional. Otros menos se llenaron de santa indignación porque, una vez más, el poder central, artículo 155 de la Constitución por medio, permitiera por millonésima vez agravios a España. Pero casi ninguno comentó la realidad histórica de que el almirante Cervera apoyó la causa de los secesionistas cubanos llevando premeditadamente la escuadra a una catástrofe, además de producir a España una de las mayores heridas de su dura y larga historia.

La Traición de 1898.
A primeros de julio de hace 120 años tuvieron lugar las derrotas de Santiago de Cuba y de Cavite en Filipinas, causadas por motivos espurios hábilmente ocultado a los españoles  como demuestro sobradamente en mi libro “Los Misterios del 98. El inexplicado fin del imperio español”.

Puede afirmarse que la “Catástrofe del 98” es la culminación de un siglo XIX, en el que España fue, en grandísima medida, un “protectorado inglés”. Y, en ese contexto, el año 1898 es el culmen de los ataques a las Españas, el nombramiento de Wellington como Generalísimo de los Ejércitos Españoles, la pérdida de los virreinatos (que no colonias), la colonización de nuestros recursos mineros, agrícolas, crediticios y de transporte, las guerras civiles carlistas e incluso las revoluciones, pues en todos ellos estuvo la mano de Gran Bretaña, bien abiertamente con las armas, a través de sus embajadores y banqueros, y desde las logias masónicas. También la actuación inglesa fue determinante en “la Catástrofe del 98”, dentro de un decidido apoyo a Usa diplomático, logístico y de información; mientras que a España le proporcionó armamento en mal estado o demoró la entrega de buques de guerra ya pagados, dificultó el paso por Suez a la escuadra española de reserva, interfirió nuestras telecomunicaciones por cable submarino, desmanteló nuestras redes de espías en Canadá, vetó el carboneo de nuestros barcos y la guerra de corso, intervino demoledoramente en contra nuestra en las negociaciones del tratado de paz, etc.

La Catástrofe del 98 se puede explicar por la la anulación de la fabricación del submarino Peral, por nuestros políticos del momento, subordinados a los servicios de inteligencia inglés y yanqui. El submarino era entonces un arma pionera y formidable. Tampoco se entiende sin el magnicidio de Cánovas, presidente del gobierno español. La Reina Regente encomendó,  innecesaria y extrañamente, el gobierno a Sagasta, jefe del partido político de la oposición; además transmitió, apenas veladamente y en una entrevista secreta al embajador norteamericano Woodforod (Alfonso XIII y la crisis de la Restauración, de Carlos Seco Serrano), que le interesaba más el trono que Cuba, Filipinas y Puerto Rico.

No podemos olvidar la importancia de la masonería inglesa y y de la francesa, que velaban por sus intereses nacionales, y a las que estaban supeditadas las logias españolas. La mayoría de los políticos españoles y  de los altos mandos españoles eran masones y obedientes a las logias, y por ello fueron premiados.

El nuevo presidente de gobierno Sagasta, en este contexto, maniobró para que las escuadras de Filipinas y Cuba fingieran un combate desastroso con el menor número de bajas posible, para que así los capitanes generales respectivos “se vieran obligados a firmar la paz” y su gobierno liquidar el “problema” sin grandes pérdidas de poder político.
La elección de Cervera como almirante de la flota fue errónea, porque le faltaba experiencia marinera, y demostró durante todo su mando que era un pesimista, falto de empuje y de valor.
Las escuadras de Montojo y Cervera, en la práctica, se suicidaron. La de Montojo no se acogió a la protección del malecón y artillería de Manila;  y tras la primera fase del combate mandó los barcos retirarse con la orden de irse a pique si volvían a ser atacados. Cervera se encerró y se dejó bloquear en la bahía de Santiago de Cuba, perdiendo toda iniciativa. Sin embargo, una vez bloqueado en vez de defender Santiago de Cuba con toda su artillería y hombres, que eran muchos, recibió la inexplicable orden de salir a mar abierto con la intención imposible de huir en vez de combatir. Salieron, como borregos al matadero, nada  más que para buscar varar en la costa, para salvar las vidas de los marineros, y el crucero Colón claramente “abrió grifos” después de rendirse al enemigo del cual ya se estaba zafando. La derrota mereció desgarradas coplas y chascarrillos, tanto en España como entre los españoles cubanos.

Es un bulo para disimular estas vergonzosas derrotas la inferioridad marinera y artillera de los navíos de guerra españoles. La lógica de la táctica naval recomendaba que primero salieran los barcos ligeros para distraer y dispersar la atención enemiga, y después los pesados para dar la batalla con sus cañones, concentrando el fuego sobre una parte de la flota enemiga.

Por otro lado, la escuadra de reserva del Almirante Cámara iba a dar un contragolpe, de efectos asegurados, para levantar el bloqueo de la escuadra de Cervera en Santiago de Cuba e impedir el desembarco yanqui, salió tarde del puerto de Cádiz por orden del gobierno, siguiendo instrucciones del gobierno británico, y además tenía la orden del no combatir.

Conclusiones.
La pérdida de las escuadras sentenció la guerra y produjo una depresión nacional. Curiosamente Cervera no solamente no fue castigado por su impericia, sino que fue ascendido y designado Ministro de Marina. Todo un despropósito.

Es indudable que hubo un fallo muy grave de lealtades, en políticos y militares (fides militum), porque no fueron leales a España, ni a sus subordinados, que sacrificaron inútilmente por intereses bastardos. Un antecedente fue la sublevación de Riego, siguiendo órdenes masónicas, con el ejército que se había organizado en Andalucía para pasar a Ultramar y luchar contra los criollos separatista en los virreinatos de América.

La dominación yanqui fue mucho más despótica y cruenta que la española. Los yanquis reconocen que mataron a más de un millón de filipinos en una dura represión, después de la salida de España de este archipiélago. Tiene cierto paralelismo con los saharauis que rechazaron la presencia española en el Sahara para sufrir, a continuación, una cruel guerra  y ser expulsados de sus tierras por Marruecos.